Entropía y narración no lineal

Por Camilo Vargas Tejada

Grupo: 011

Cuando nos referimos a entropía, hablamos de un termino algo desconocido que nos remite a algo como la física quántica, una teoría acerca de la organización del universo, o mejor dicho, de su desorganización en la peculiaridad de ciertas combinaciones. Aparte de la física, la entropía también es un termino, que con la llegada del postmodernismo y la era de la información, se supo acuñar a los medios digitales, y no solo para referirse a la calidad de una señal. En este ámbito, se refiere a una: necesidad de solventar alguna carencia y falta de información por parte de alguien[1]. Aquí mismo es en donde la teoría del desorden, de la incertidumbre y del no saber se unen (en el caso de la física quántica, el desconocimiento de la posición exacta de los protones mientras giran alrededor de un núcleo, y en el caso de la teoría de la información, las múltiples posibilidades de navegación dentro de un mar infinito de información que ofrece el hipertexto). Esta unión se da gracias a un punto, o mejor dicho a un termino en común que comparten ambas teorías: la incertidumbre.
Cuando obras como rayuela, de Jorge Luis Borges, un de los exponentes mas importantes de la narrativa no lineal, eran publicadas, los contradictores del escritor aludían negativamente en contra de las mismas, considerando que eran discriminatorias con la mayoría de gente que no tenia una formación intelectual o académica que les permitiera comprender del todo dicha forma de contar o escribir, básicamente gente de bajos recursos económicos, ya que esto había empezado a ir en contra de ese punto de vista con el que los seres humanos están acostumbrados a ver todo en la cotidianidad, y principalmente porque atentaba directamente con la tradicional forma en que la cultura occidental lee los libros. Sin embargo no es la forma como trabaja la mente humana, esta tiene una trayectoria no lineal en sus procesos cognitivos, es mas, en algunas culturas occidentales como la Japonesa, la forma tradicional de leer los libros es de derecha a izquierda y de arriba hacia abajo. Este rechazo, que se dio en su tiempo por parte de los críticos y lectores, nos lleva a formular un pequeño cuestionamiento en torno a las narraciones no lineales que se dan en el cine, o la literatura y por supuesto en la Internet ¿Es la narrativa no lineal y el modelo hipertextual discriminativo con aquellos usuarios o lectores que no tiene una suficiente formación académica para comprenderlo o usarlo? Y ¿Cuál es el papel del publico en general como usuarios?
En el cine o cualquier otra forma de arte, cuando un realizador audiovisual por ejemplo, se dispone a la producción de una película, no puede estar reacio a plantear un argumento que no fuera del total consentimiento por parte de todo el publico, ya sea o porque planteara temas tabú que atenten contra cierta religión o cultura, o porque sintiera que llegaría a no ser entendió completamente. Algo muy común en los países del medio oriente, en donde se presenta un gran numero de restricciones a temas explícitos de sexualidad o religión. De acuerdo a lo anterior, cualquier tipo de artista no puede llegar a limitar su obra por el tipo de publico que pudiera llegar a recibirla de buena o mala manera, ni tampoco la puede hacer de tal universalidad como para que sea bien acogida por todo aquel que la consuma.
Dentro de esta peculiaridad de ciertas combinaciones, con la que se puede definir la entropía aplicada a las ciencias de la información, y que afecta directamente las opciones de navegación y elección por parte del usuario en Internet (con la cantidad de links que encuentra), del como maneje los puntos de información, de donde inicie o acabe su recorrido, esperando resolver sus necesidades de conocimiento, depende la efectividad dentro de este universo de información que llamamos hipertexto. Es allí donde la capacidad mental del individuo, es la que le permite salir victorioso o terminar,  al contrario, deambulando en el infinito. Pues la Internet o el hipertexto, ofrece una libertad que puede jugar en contra del usuario, ya que puede terminar completamente desviado de sus objetivos dentro del laberinto de posibilidades en el que se sumerge.
Como dijimos, el usuario se encuentra habitando dentro de un completo laberinto, que recorre perdido intentando buscar una salida, y que podría servir de forma ejemplar para retratar metafóricamente el sentido de la vida. Dentro de la literatura de Borges, el lector, como el usuario dentro del hipertexto, debe organizar las escenas y hacer conexiones para comprender la obra. Para dicho proceso debe contar con un conocimiento o experiencia cultural previa, algo que los jóvenes de estas épocas cuentan desde su temprana edad, gracias a su interacción con las nuevas tecnologías, al aprender de la practica. De acuerdo a esto no deberíamos subestimar la capacidad mental del usuario, sino imponerle un reto a su inteligencia y generarle dicha satisfacción. Pues gracias a la publicidad, al Internet, a la televisión y a los videojuegos, a aprendido a manejar y a adaptase a toneladas de información que recibimos a diario, entrenando su mente para formar mapas que le ayuden a trazarse recorridos sin perderse, en donde puede encontrar una salida o regresarse al inicio para formar nuevas rutas y recorridos.
Pues aunque el usuario si tiene cierto grado de responsabilidad, que es solventado por la experiencia y el bagaje cultural adquirido a través del tiempo, de la practica y error, y el bombardeo constante de información, la entropía, que también podríamos definir como la cantidad de “ruido” o “desorden” que contiene o libera un sistema[2], debería ser reducida al mínimo dentro de un sistema por parte del realizador de una interfaz, para que así esta se pueda adaptar bien a su usuario, y este por su parte, no termine perdido dentro del laberinto que se le plantea. Así pues, se debe tratar de reducir el ruido o desorden, que inevitablemente terminaran confundiendo al navegante hacia otros rumbos y este no es muy hábil en su manejo. Mas, si se tiene en cuenta, que la razón de ser de la información es ser encontrada y ser útil, de lo contrario no tendría sentido buscarla. Si a mayor entropía, mayor posibilidad de errores de transmisión, luego hay que reducir el ruido que cause dicha interferencia al igual que aquellos errores de transmisión.
Acotando la forma laberíntica que presenta el universo del hipertexto y la entropía que se pueda generar dentro del mismo, una buena definición que nos ayudaría a comprender la razón de ser de los rompimientos de los cánones de lectura que generan dichos desordenes, lo podemos encontrar en la monografía de grado de Carmen Gil Vrolik, de la universidad Javeriana, donde cita a Omar Calabrese “el sentido del laberinto radica en que representa un caos ordenado e inteligente (entropia). (Calabrese, 156). El reto que plantea la pérdida de orientación al ingresar a una forma laberíntica impulsa al hombre a buscar, no solo la salida, sino también a percibir algo más que el ansia que produce el saberse perdido, entonces el placer del laberinto no radicaría en encontrar la salida, sino en el recorrido que se hace buscándola. En las estructuras no lineales de narración, el lector, interactor o espectador se encuentra ante una desordenación en la cual su tarea es dilucidar un sentido más que una solución [3]
Esto con el avance tecnológico, nos da una nueva percepción de los interactores, del placer que significa sentirse perdido y buscando un sentido que nos lleve a una salida. Dicha sensación, lo que permite, si fuéramos hacedores, por ejemplo de audiovisuales, ser los montajistas de un gran filme, dentro de una película que seria el hipertexto. Es la misma forma de comportarnos en nuestra vida, es como trabaja nuestra mente, que no resulta ser para nada lineal, es como vivimos. Buscando la salida de un laberinto que cuando la encontramos, nos conduce a otro mas grande. Sin olvidar que aunque nuestra tarea sea dilucidar un sentido mas que una solución, dicha solución tampoco puede estar ajena al interactor por siempre, sino el placer de buscarla nunca seria conocido, y sin dicho placer nunca una solución seria buscada.


[3] Gil Vrolik, Carmen. Estructuras no lineales en la narrativa. Literatura, cine y medios electrónicos.Monografía de grado, Magíster en literatura.
 

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