Archive for the 'Definición de Interfaz' Category

Ensayo Camila Gomez

Wednesday, February 6th, 2008

La comunicación

Uno de los grandes temas de la filosofía es entender la relación cognoscitiva
entre el hombre y las cosas que lo rodean. Desde que nacemos estamos
recibiendo e intercambiando diferentes tipos de información, almacenando
en nuestras mentes conocimientos que involucran los sentidos. Estamos
en constante contacto con los objetos que nos rodean, generando
relaciones y encuentros.

Podemos decir que los humanos dependemos de un conocimiento previo
para reconocer las cosas, los objetos y los sentimientos. Es así como una interfaz
depende de la memoria colectiva, de la cultura y del conocimiento. Las personas
deben tener en la mente referentes visuales para reconocer un objeto o
un ente, para que le permita descubrir las características mínimas y así poder
realizar una acción.

Para lograr una interfaz se requiere de un ente primario, un ente secundario
y el momento en que los dos están interrelacionados. Estas características
tienen que estar en un lapso, es decir en un momento, en un tiempo y un
espacio. El ente primario es aquel que tiene la intención y el secundario es
quien tiene las características mínimas para que la intención se vuelva acción.
Es a través del ente secundario que se cumple la interfaz, debido a que es en
ese momento en donde toma acción el conocimiento previo, ya que es ahí
donde están las características funcionales para saber como se usa. Cuando la
intención es alta y el conocimiento bajo, se denomina manipulación. Debido
a que se coge el objeto y se comienza a experimentar, a mirar que pasa. A medida
que se manipula se va conociendo el objeto y comienza a adquirir más
referentes mentales. Por otro lado, la operatividad es cuando existe un conocimiento
básico y una intención, es ahí donde sí se puede considerar como uso
de una interfaz.

La interactividad se presenta en el momento de la articulación del ente
primario y secundario. Es la acción reciproca entre dos entes, cuando existe
una respuesta. Es así como la funcionalidad y la usabilidad toman un papel
muy importante en el proceso. La parte física del objeto depende del funcionamiento
mecánico, debido a que este es un pequeño sistema, en donde
sus partes hacen un todo, pero si hay algo mal en el sistema la función no se
puede cumplir. En el momento que el objeto existe para el ente secundario o
tiene características de llevar a cabo una tarea, este se convierte en un objeto
disponible. La funcionalidad depende de la intención del ente primario. Por
otro lado la usabillidad es cuando se le dan al ente secundario todas las propiedades
para optimizar el cumplimiento de la tarea.

Como hemos visto anteriormente un interactivo no tiene que ser solo y exclusivamente
a través de una pantalla, ya que estamos constantemente relacionándonos
y comunicándonos con todo lo que nos rodea. La comunicación
es un proceso de interrelación, en donde hay un emisor, quien es aquel que
transmite un mensaje por medio de códigos; y el receptor, el cual es el punto a
que se le destina un mensaje. Para lograr descifrar e interpretar el mensaje es
importante considerar la cultura, los referentes mentales y la experiencia. La
experiencia se refiere al conocimiento previo, a saber qué son las cosas, para
qué y cómo hacer algo. Solo cuando hay expectativas e intención, hay experiencia
y si hay experiencia hay conocimiento.

Camila Gómez

Bibliografía

http://www.infovis.net/printMag.php?num=127&lang=1
http://www.monografias.com/trabajos/epistemologia2/epistemologia2.shtml
http://www.wikipedia.org/
García, Ramon y Gross. Diccionario Laurousse. 1995

Interfaz

Wednesday, February 6th, 2008

Nombre: Sandra Lorena Melo V.
Código: 79844.
Diseño de Multimedia.
Febrero 4 de 2008

El ser humano diariamente está en contacto con interfaces, así él no sea consciente de eso, ya que una interfaz requiere de una intención, una comunicación, un intercambio, un uso y una función, componentes que están diariamente en la vida para poder comunicarnos e interactuar con otros.

Hace tiempo, Gui Bonsipe desarrolló un estudio teórico sobre interfaz y concluyó que era una interacción entre el usuario y el objeto que debía ser usado; por ejemplo, en el momento que una persona usa una silla está generando una interfaz, aunque hay pasos preestablecidos para el correcto uso de esta. Años después se completó mucho más este concepto y se llegó a la conclusión que una Interfaz es la articulación de tres componentes: el ente primario, el ente secundario y un momento de uso (lapso), es decir que se requiere de algo que tenga una intención de uso, algo que tenga las características de ser usado y la relación de las dos. Un ente es cualquier cosa que está en capacidad de ser real, todo aquello que exista.

El ente primario está encargado de la intención de uso pero si este tiene la intención pero no sabe la funcionalidad del ente secundario, no hay interfaz, ya que la interfaz llega hasta el momento que se hace la acción. Esta intención de uso depende del conocimiento previo de lo que es o puede ser el objeto secundario, este reconocimiento previo permite obtener las características mínimas para realizar la acción (referentes mentales). Adicionalmente, existen tres niveles que se pueden presentar en la interfaz dependiendo del conocimiento que tenga el ente primario del ente secundario, estas son: a. Manipulación: el ente primario tiene una intención alta de uso pero conocimiento bajo de la funcionalidad del ente secundario; b. Operatividad: el ente primario tiene una intención de uso pero tiene un conocimiento muy básico de la funcionalidad del ente secundario; c. Uso de la interfaz: la intención de uso es igual de alta al conocimiento del referente.

Esta última es la ideal para desarrollar la interfaz. El ente primario es el encargado del uso del ente secundario, por eso se dice que existe una usabilidad la cual ocurre cuando se le dan al ente secundario todas las características basadas en las capacidades del ente primario; es decir que la interfaz presenta usabilidad, pero el objeto es el que es usable.

Por otro lado se presenta la funcionalidad que es el análisis de la interfaz desde el punto de vista del ente secundario; es decir, que este objeto tiene que estar en un correcto estado para que sirva como función (Ejemplo: si las tijeras no tienen filo, NO sirven como función).

Hay dos clases de interfaces: la Análoga y la Física. La primera me lleva a un referente, es como una sub-clasificación de la interfaz real; en la física se usa en si mismo el objeto como tal (ente secundario). Un ejemplo de interfaz análoga es lo virtual, todo aquello que es real sólo por su manifestación pero no por su presencia y todo lo que puede ser impotencia, es decir que es aquello que en mi mente asumo que es real y que existe, independientemente si está hecho a computados o no. Para llegar a la interfaz virtual previamente hay que completar ciertos pasos físicos.
Las interfaces son una narrativa que puede ser lineal o no lineal. Dentro de estas se pueden encontrar el tiempo cronológico – que es el tiempo que se demora la persona en entender la narración-, o el tiempo argumental – que es el tiempo que se demora la historia en desarrollarse-.

La diferencia que existe entre la narrativa lineal y no lineal es el uso de las “lipsis”, ya que provocan saltos en la historia, bien sea al futuro (prolipsis), o al pasado (analipsis); esto permite que cuando el usuario interactúe en este caso, con la multimedia, pueda acceder en diferente orden a los contenidos.

Con todo lo dicho anteriormente, podemos afirmar que el ser humano está interactuando todo el tiempo y haciendo parte de distintas interfaces que se le presentan en la vida y que si fuera más conciente de esto, lograría llegar a crear la holo-cubierta, es decir, la máxima interfaz que analizaría el sujeto y se adaptaría a él, logrando así una gran evolución científica.